Mar García, sevillana, nació en el seno de una familia numerosa y singular, un entorno donde la imaginación encontró pronto su espacio. Ya en la infancia inventaba pequeñas obras de teatro y convertía a sus hermanas en actrices improvisadas, primeras cómplices de una vocación que aún no sabía nombrar.
Comenzó a trabajar muy joven, alternando el empleo con los estudios, una experiencia que marcó su relación con el esfuerzo, la constancia y la responsabilidad. Más adelante cursó estudios de Filosofía en la Universidad de Sevilla, formación que dejaría una huella profunda en su manera de observar el mundo y de construir sus relatos.
Lectora compulsiva, nunca dejó de escribir cuentos e historias que guardó durante años con discreción, casi en silencio, sin atreverse a mostrarlas.
El punto de inflexión llegó con su participación en un curso de Creación Literaria impartido por Diana P. Morales, donde adquirió las herramientas técnicas necesarias para desarrollar y estructurar sus textos. En su escritura —como señala la propia autora— el humor se filtra de manera natural, incluso involuntaria, como una forma de resistencia y de ternura ante lo cotidiano.
Ha publicado relatos con las editoriales Girones de Azul y El Búho, y fue finalista en el II Certamen Literario de La Tribu Educa. Es autora de dos novelas: Legado en tinta malva (autoedición), cuya recaudación fue destinada íntegramente a la Asociación Española contra el Cáncer y a la Cruz Roja comarcal de la Sierra de Huelva; y Valió la pena (El Búho Ediciones, 2024), obra que ha alcanzado una segunda edición. Existe una tercera novela aún inédita y, en la actualidad, se encuentra dando los últimos retoques a su cuarto trabajo, cuya publicación está prevista para la primavera de 2026.
Colabora con RADIUS, la radio de la Universidad de Sevilla, concretamente en el programa Háblale a Luna, donde comparte relatos de su autoría, entendiendo la palabra como un acto de cercanía y de compañía.
Forma parte de la junta directiva del Ateneo de San Juan de Aznalfarache y colabora activamente con el Ateneo de Gelves (Gelduba). En ambos espacios participa desde una actitud discreta pero constante, convencida de que la cultura se sostiene más en el trabajo silencioso que en la visibilidad.
Uno de los rasgos más significativos de su trayectoria es su compromiso con la transmisión cercana de la escritura.
Ha impartido en diversas ocasiones talleres presenciales de Iniciación a la Escritura dirigidos a personas mayores que encuentran dificultades en el uso de herramientas informáticas y que necesitan del contacto humano, la escucha atenta y el acompañamiento para desarrollar sus ideas. En ese ejercicio, Mar García entiende la escritura no como un fin, sino como un espacio de encuentro, dignidad y memoria compartida.

Como la misma mar, Mar es inmensa.
ResponderEliminarGracias, querido compañero.
EliminarGracias, querido compañero.
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